Qué debe incluir (y qué no) el mantenimiento de una web
Comparar presupuestos de mantenimiento web es difícil cuando cada proveedor llama “mantenimiento” a cosas distintas. Aquí va un desglose sin letra pequeña.
Lo que sí entra en un mantenimiento razonable
- Backups automáticos, con copia en un sitio distinto al propio hosting.
- Actualizaciones de seguridad del CMS, plugins o dependencias del proyecto.
- Certificado SSL vigente y renovado sin que tengas que acordarte tú.
- Monitorización de caídas, para enterarte de un problema antes que tus clientes.
- Pequeños ajustes de contenido, dentro de un margen de horas razonable al mes.
Lo que normalmente NO debería estar “escondido” dentro de la cuota
- Desarrollo de funcionalidades nuevas (esto es un proyecto aparte, no mantenimiento).
- Rediseños completos de secciones o de la imagen de la web.
- Redacción de contenido extenso o estrategia de marketing.
Mezclar estas cosas dentro de “mantenimiento” es una forma habitual de justificar cuotas altas por trabajo que en realidad es puntual y debería presupuestarse aparte.
Cómo pedirlo bien
Pide siempre que te detallen, por escrito, qué incluye exactamente la cuota y cuántas horas de cambios cubre al mes. Si un proveedor no puede explicártelo con claridad, es una señal.
Si quieres que te revise tu contrato actual o te prepare uno claro desde cero, escríbeme desde contacto.